lunes, marzo 19, 2007

Ahí va la primera

Acaban de entregarme mi primera reclamación en el Centro de Salud en el que apenas hace un mes empecé. Y he querido compartirla con vosotros. No es especialmente llamativa, pero refleja algo a lo que tendréis que enfrentaros los que queréis ejercer esta profesión. Os la copio textualmente:
"Vine con mi hijo al pediatra de por la tarde el Dr. X. tenia mi hijo fiebre, me dijo que era un virus y que simplemente era dalsy; al decirle yo que el virus vendria por algo se levanto y examinó la garganta y los oidos, pero la cabeza en ningun momento se la miró ni se la movio y me comentó que en españa esta clinicamente demostrado que no hay que dar ningun antibiotico: horas mas tarde tuve que ir a urgencias con el niño y le dieron otro dianostico, aqui le adjunto el informe" (he respetado faltas de ortografía)
Del informe que adjunta (del día siguiente a cuando yo le vi) sólo os copio el diagnóstico: faringoamigdalitis bacteriana.
Me han pedido alegaciones (siempre lo hacen cuando nos ponen una reclamación). Y yo voy a alegar en mi blog varias cosas:
- Exploré al niño tras la anamesis inicial, sin que la madre tuviera que pedírmelo.
- Como queda reflejado en la historia clínica que escribí ese día, el niño no tenía rigidez de nuca, y es difícil saberlo sin tocarle la cabeza.
- ¿En España no hay que dar ningún antibiótico? Pues si yo tenía esta información hace tres días ahora me llama la atención, ya que sinceramente pienso que el descubrimiento de los antibióticos es uno de los mayores avances de la medicina, y que gracias a ellos se han salvado muchas vidas (también en España). No sé en qué artículo lo miraría, pero en fin, si está clínicamente demostrado que en España no hay que dar ningún antibiótico me llama ahora poderosamente la atención, me lo tendré que repasar...
- Por supuesto que el diagnóstico del médico que vio al niño al día siguiente (médico no pediatra) era mucho más llamativo que el mío (yo lo catalogué sencillamente de fiebre sin focalidad aparente). Creo que arriesgó al decir faringoamigdalitis bacteriana sin haber realizado ninguna prueba, aunque es posible que esté en lo cierto.
Todo me pasa por intentar explicar a la madre que el silogismo: fiebre = infección = antibiótico, no es cierto. Y cualquiera intenta convencerla ahora de lo contrario...
Si este blog lo leen médicos supongo que me comprenderán, si lo leen padres tal vez no entiendan nada: lo siento.

8 comentarios:

Roi Piñeiro dijo...

Ay... es que me da la risa. Supongo que estarás molesto por la reclamación, pero es que eso de que en España está demostrado que no hay que dar antibiótico me ha parecido genial... A veces nos dejamos la vida intentando hacer comprender la Medicina y a cambio nos llevamos reclamaciones como esta...

Ojalá un día inventen el Placebótico, para que padres y pediatras podamos estar contentos!!

Como siempre, muchos ánimos. Que no paguen todos por culpa de cuatro desgraciados, que en el fondo es lo que son... unos desgraciados buscando cuatro perras.

Gonzalo dijo...

Muchas gracias Roi, una vez más, por tus ánimos, te aseguro que me ayudan...

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Esto es pan de todos los días,en la Urgencia ,no es fácil explicar a los padres que sus hijos no requieren antibióticos.

Raquel dijo...

A ver, que esto se parece cada vez más a una reunión de médicos prepotentes: los padres no somos tontos, aunque no seamos médicos. Los tres primeros años de mi hija mayor, cada vez que se le negaba un antibiótico, finalmente terminaba ingresada en el hospital durante días, atiborrada de antibiótico (mira tú por dónde), de corticoides y de broncodilatadores. Cada vez que a alguno de mis tres hijos no se le ha recetado antibiótico, al cabo de una semana ha sido necesario hacerlo porque no sólo no mejoraba, sino que empeoraba. ¿No hubiera sido mejor dárselo al principio?
Y esto os lo dice una madre que tiene muy poco de histérica, una madre que no sale corriendo a urgencias en mitad de la noche porque el niño tenga 39 de fiebre, sino que le da apiretal y si llega el caso, baños tibios, una madre que nunca ha llevado a sus hijos al médico por una "gastroenteritis" (si es que lo era, porque al no haber visita al médico, no hay diagnóstico) sino que les ha dado una dieta astringente y ha procurado que bebieran mucho líquido, una madre que no corre al médico cada vez que los niños tienen mocos o no les lleva a ver si les lavan el estómago o les mandan algo porque hayan ingerido agua sucia (dicen que lo que no mata engorda y debe de ser verdad)
Y Roi, cuando un padre hace una reclamación,ni es un desgraciado ni lo hace para sacar cuatro perras, sino porque está lo bastante indignado para hacerla.

Gonzalo dijo...

Gracias Raquel por darnos un poco de luz.
La verdad es que las cosas que molestan, las malas contestaciones, las amenazas, las reclamaciones, suelen ocurrir muy de vez en cuando. Y todos los días la mayoría de los padres salen de la consulta dándome las gracias (les haya mandado o no antibiótico).
Estoy seguro que hay muchos padres como tú, Raquel, que son capaces de manejar las enfermedades comunes sin tener que ir al médico, y que como no les vemos, no somos conscientes de que están ahí: haciéndose responsables de los cuidados de su hijo enfermo.
Es muy raro que siempre que le negaban un antibiótico acababa ingresada en el hospital. No conozco el caso pero por lo que cuentas parece que ingresaba por crisis asmáticas moderadas o severas, las cuales se asocian en muy pocas ocasiones a infecciones bacterianas. Probablemente el beneficio que obtenía en el hospital proviniera más bien de los broncodilatadores y de los corticoides que del antibiótico.
Y probablemente si algo podía haber prevenido esos ingresos tenga más que ver con un correcto tratamiento de base para el asma (evidentemente me falta mucha información para decir esto, me parece que es una probabilidad, pero no lo tomes como una afirmación rotunda).
Raquel, al igual que ocurre con los padres, la mayoría de los médicos somos gente normal, tal vez pequemos de soberbia, pero no me atrevería a decir que en general somos prepontentes. Muchos hemos llegado a esta profesión porque nos encanta el trato humano, porque nos conmueve el dolor y el sufrimiento, porque queremos ayudar a los demás.
Nuestro objetivo es mejorar la salud de los que nos rodean y así hacer la vida, en la medida de lo posible, más feliz.
Apenas llevo dos meses en el Centro de Salud en el que estoy ahora, apenas era la segunda vez que esa madre venía a mi consulta (la vez anterior con otro hijo, que no recibió tratamiento antibiótico, y no hubo que dárselo a la semana siguiente, y que se curó solo).
Yo me pongo en su lugar. Entiendo que le dé rabia que a lo mejor si a su hijo se le hubiera dado antibiótico antes, antes habría mejorado. Lo siento, pero no tiene razón, porque yo actué correctamente según las guías clínicas actuales, y cuando yo vi al niño no había ningún motivo para mandarle un antibiótico. Pero aunque entiendo su disgusto creo que se equivoca insultando al que se supone que va a ser su pediatra durante un tiempo largo. Porque pasará el tiempo y se dará cuenta de que no soy ningún inútil, y de que me preocupo por los niños, y de que saco tiempo de donde no lo hay para poder estar al día; y por su nerviosismo ha entorpecido mucho la relación médico-paciente, que es tan importante.
Perdona este rollo. Gracias por pasearte por este blog y por colaborar, porque siempre lo diré: de todos siempre se aprende algo.

Raquel dijo...

En cuestiones de asma tengo alguna experiencia, Gonzalo. Mis dos hijos mayores han padecido crisis. Y de hecho la mayor tiene un tratamiento de base (flixotide de 50) que el neumólogo espera poder retirarle definitivamente en otoño.
Creo que sí me manejo bien con las enfermedades comunes pero porque haber tenido que hacer frente a cosas serias me ha proporcionado cierto sentido de la medida y no le doy tanta importancia a cosas que no la tienen.
Por supuesto que no justifico el insulto ni las malas formas en ningún caso, aunque pueda comprenderlas en ciertos casos, más que nada por empatía.
Tampoco os estaba llamando prepotentes, simplemente estaba diciendo que en este caso concreto sí estabáis hablando con cierta prepotencia.
E igual que me reitero en lo que decía de mi hija, también puedo decir lo muy agradecida que estoy, por ejemplo, al neumólogo y al especialista en Digestivo que le llevan sus problemas, así como a todo el personal, sanitario y no sanitario de los hospitales donde le he tenido ingresada, porque se han desvivido para atenderla, y también estoy agradecidísima a la neuróloga que lleva el caso de mi hijo, porque gracias a sus orientaciones supimos por dónde empezar cuando a Gonzalo (se llama como tú) le diagnosticó autismo.
Tengo que hacer frente a cosas poco comunes así que comprenderás que no me preocupe porque los niños tengan mocos, vomiten o les salgan unos granos... Bendito sea Dios si sólo es eso lo que tienen.
Un saludo.

Anónimo dijo...

En realidad la mayor parte de las veces la culpa de las reclamaciones la tiene el 2º o 3er doctor en discordia que ve al "nene". Como es muy listo, añade un antibiótico innecesario y queda por encima tuya, dejando patente lo "buen médico" que es. Pues sí, como todo en la vida, muchos médicos, sobre todo los que se arrastran por los servicios de urgencia no tienen ni PUTISIMA idea de medicina, y además se cubren las espaldas con antibioterapias innecesarias y te dejan con el culo al aire, para que hagas "educación sanitaria". Siento añadir que no hay solución para esto. Haz lo mejor para los niños y duerme tranquilo. Estás abanderado por la razón.

Anónimo dijo...

.. A Raquel:
ya que tienes tanta "empatía" con la denunciante, te digo que tampoco tienes ni idea de medicina, aunque "diagnostiques" banalidades a tus niños sólo por ver una caca blanda o moquillos en la nariz y hayas utilizado los inhaladores. Menos mal que por lo menos no los llevas al médico del tirón, no vaya a ser que no te sepan dar el diagnóstico de certeza y tengas que reclamar ipso-facto. Y, por si preguntas, sí. Soy padre. Amén.

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