La pediatría goza de un elenco de creencias inverosímiles imposibles de desterrar.
Cuando trabajaba en atención primaria aún dedicaba tiempo a explicar las cosas como son (o al menos como son según los estándares del conocimiento científico actual).
Pero ahora, desde el box de urgencias, no puedo dedicar mucho tiempo a explicaciones. Sobre todo porque considero que no es la urgencia el lugar ni soy yo el pediatra indicado. Creo que cada paciente debe hacer caso a lo que le dice su pediatra. Y como alguien pregunte mucho se va a llevar una buena retahíla de contestaciones contradictorias.
Hoy, sin ir más lejos, viene a la urgencia una madre que me cuenta la enfermedad actual de su hija, y apostilla: "yo creo que todo esto (todo esto son infecciones respiratorias) le viene de cuando estuvo ingresada de recién nacida, porque le pusieron unos antibióticos de amplio espectro, y desde entonces su sistema inmunitario está débil". La niña tiene dos años, así que ya ha llovido. Me dan ganas de contestar, en plan medicina de la vecina (y además es cierto): "pues mi hija de cuatro años también estuvo ingresada con un antibiótico de amplio espectro, y está sana como un roble". Pero no contesto. Me quedo callado y asiento con la cabeza. Tal vez haya algo de cierto en su afirmación (aunque sinceramente no lo creo; pero como dudo que nadie haya evaluado el sistema inmunitario a los dos años de los niños que recibieron antibiótico de amplio espectro durante el periodo neonatal: me callo).
Así que probablemente en los últimos dos años estoy colaborando a plasmar pensamientos más cerca de la brujería que extraídos del método científico.
Aunque un buen tema para el debate es si hemos sido nosotros, los médicos, los responsables de esas creencias.
lunes, noviembre 23, 2009
jueves, noviembre 12, 2009
Seguimiento de los niños prematuros
Hoy en consulta, viendo a un niño que había sido prematuro me pregunta la madre que cuándo pueden ir visitas a su casa.
Me quedo perplejo, porque no recomendamos que no reciban visitas (no sé si deberíamos), aunque sí les decimos que no vaya nadie enfermo, con gripe A y esas cosas.
El caso es que la madre muy graciosa me dice: mira, hasta dentro de 3 semanas no le tocaba nacer, así que yo le digo a la familia que es como si no hubiera nacido: antes les enseñaba ecografías y ahora les enseño fotos...
Y no está mal pensado.
Me quedo perplejo, porque no recomendamos que no reciban visitas (no sé si deberíamos), aunque sí les decimos que no vaya nadie enfermo, con gripe A y esas cosas.
El caso es que la madre muy graciosa me dice: mira, hasta dentro de 3 semanas no le tocaba nacer, así que yo le digo a la familia que es como si no hubiera nacido: antes les enseñaba ecografías y ahora les enseño fotos...
Y no está mal pensado.
miércoles, octubre 28, 2009
Hablar con los hijos
Pocas cosas aprende uno en la vida, porque parece que no hay tiempo para aprenderlas. Y andamos siempre de aquí para allá, corriendo hacia ningún lugar.
Y en un afán de ser buenos padres (porque todos tenemos ese deseo, lo hagamos luego bien o mal) nos gusta hablar con nuestros hijos, y nos gusta preguntarles qué tal les ha ido el cole, si se lo han comido todo (yo esta pregunta me la ahorro, ya que algún día hablaré del niño que "no come"), si han jugado con tal amigo... Y a veces les avasallamos con preguntas. Pero hace un tiempo me he dado cuenta de que los hijos no son tan felices contándonos sus aventuras como escuchando las nuestras. Y a raíz de contar cosas de mi trabajo no es raro que sea yo el avasallado por mis hijos:
- ¿Qué has hecho hoy en el trabajo, papi?
- Pues hoy vino una niña pequeña, muy enferma, que no dejaba de convulsionar.
- ¿Y qué es convulsionar?
- Pues que todo el rato hacía movimientos de los pies y los brazos, así...
- ¿Y qué habéis hecho, papi?
- Pues le hemos dado medicinas, pero no había forma de que se le quitara.
- Pues entonces teníais que darle trescientos jarabes...
Y sin más hemos seguido hablando de otras cosas.
miércoles, septiembre 23, 2009
El lenguaje
Cuando" yo era pequeño empecé a escribir un diccionario con palabras inventadas. Con el paso del tiempo te das cuenta de que esa pequeña tontería que un día se te ocurrió se le ha ocurrido también a muchos de tus amigos.
Lástima que no guarde aquellas hojas.
Y es que el lenguaje es algo fascinante. Qué pena que con el tiempo cada vez lea menos, y cada vez cometa más faltas de ortografía. Tengo la suerte (según cómo se mire) de tener un hermano filólogo, que siempre nos corregía en casa cuando cometíamos alguna barbaridad lingüística. Y eso, junto al "- 0.5" de los exámenes, fue un estímulo para intentar escribir bien; pero cada vez me resulta más difícil, y cada vez me entran más dudas (es probable que en estos tres párrafos haya al menos unas cuantas faltas. Faltas como las que uno oye en la consulta cuando los padres inventan un nuevo vocablo. El otro día un padre me dijo que su hijo tenía "fiebrinina". Aguanté la compostura y le pregunté si se refería a febrícula. Son clásicos el "Aspiretal" o el "Deisi" (quien tenga hijos sabrá a qué me refiero). Y tal vez la más graciosa fue la de "trotavirus" por rotavirus (supongo que será un rotavirus juguetón).
Pues yo, que ya tengo mi edad, confieso que desde hace un tiempo sueño con introducir una nueva palabra en el diccionario. Y he pensado que desde este rincón podía darle cierta propaganda. La palabra es "rindruejo", y se refiere a esos trocitos de comida que se quedan entre los dientes. No tiene copyright ni nada de eso, así que cuando queráis podéis empezar a utilizarla en vuestra casa.
Otro aspecto fascinante del lenguaje es el de poder crear frases únicas. No me refiero a esas frases famosas que han pasado a la historia, sino a frases que jamás nadie en la vida ha pronunciado, y a pesar de eso todo el que conoce el lenguaje comprende lo que significa. Por ejemplo (uf, qué nervios, voy a intentarlo): "al ir a apagar el micrófono me di un golpe con el lápiz rosa que estaba encima de la agenda". Y os puedo asegurar que es muy probable que nunca nadie en la vida haya pronunciado esas palabras, y vosotros las habéis entendido. Y es más: estoy convencido de que si alguien hace una búsqueda en google de "apagar micrófono lápiz rosa" en primer lugar aparecerá la entrada de este post, espero.
Y con el paso de los años, tal vez cien, tal vez doscientos, cuando alguien teclee en google "origen de la palabra rindruejo" también aterrizará por aquí...
miércoles, septiembre 09, 2009
Comienza un nuevo curso
Menudo título tan original he escogido para este post. Y es que cuando uno se levanta con la cabeza fresca...
Hace no mucho (por Navidades) un amigo me preguntó: ¿Tú eres de ese tipo de personas que hacen propósitos en el Año Nuevo? Como si se pudiese dividir a la población entre los que responden que "sí" y los que responden que "no".
He de reconocer que yo soy de los que "sí", y también los hago al comienzo de un nuevo curso. Así que aquí estamos de vuelta. Bienvenidos a los que os acabáis de incorporar y saludos para todos los que os asomáis a este rincón. Comienzo el curso tras unas merecidas vacaciones con mucha ilusión y muchos proyectos.
Es cierto que al poco de volver de vacaciones te "caen" unas cuantas guardias. Como si trataran de quitarle a uno de sopetón toda esa ilusión, pero conmigo no van a poder.
Algún día os contaré los mil métodos psicológicos que he ido utilizando durante mi existencia para enfrentarme a las guardias sin dolor. De hecho algún día escribiré algún libro que se podría titular algo así como Guardias hospitalarias, un camino hacia alguna parte.
Y una de las cosas que tiene el inicio del curso es el comienzo de las guarderías.
A pesar de unos cuantos años intentando convencer a los padres del mal de las guarderías, no lo he conseguido. Conozco padres que están dispuestos a tratar a su hijo lactante durante meses con dosis moderadas de corticoides inhalados, singulair, varios ciclos de corticoides orales; pero que no son capaces de sacar a su hijo de la guardería o de dejar de fumar. (Lo de dejar de fumar no viene ahora a cuento, pero ahí queda, por si hay más personas de esas que hacen propósitos al comienzo del curso...)
Y todos los años la misma historia. Aunque en general "todo el mundo es bueno", siempre aparece el padre desquiciado que te acusa de tu incapacidad para curar a su hijo del séptimo catarro. Y cuanto dejas entrever que tal vez si no llevara al niño a la guardería no se pondría enfermo con tanta frecuencia te miran con cara de desprecio, con un gesto que te acusa como pediatra incompetente, inútil y charlatán.
Lo digo porque ya ha empezado la temporada. Y ya he visto cómo los padres no se fían de que el origen de los males procede de la guardería. Aunque reconozco que yo también me sorprendo todos los años, y es que apenas han pasado dos días y ya algunos han cogido el maldito catarro.
Y es que estos virus, nuevos o viejos, siempre andan dando bastante guerra a los niños, a sus padres, y a los pediatras.
Aunque hoy un padre me ha explicado que no es la guardería, sino que su hijo suda mucho, y claro: ha cogido frío...
Hace no mucho (por Navidades) un amigo me preguntó: ¿Tú eres de ese tipo de personas que hacen propósitos en el Año Nuevo? Como si se pudiese dividir a la población entre los que responden que "sí" y los que responden que "no".
He de reconocer que yo soy de los que "sí", y también los hago al comienzo de un nuevo curso. Así que aquí estamos de vuelta. Bienvenidos a los que os acabáis de incorporar y saludos para todos los que os asomáis a este rincón. Comienzo el curso tras unas merecidas vacaciones con mucha ilusión y muchos proyectos.
Es cierto que al poco de volver de vacaciones te "caen" unas cuantas guardias. Como si trataran de quitarle a uno de sopetón toda esa ilusión, pero conmigo no van a poder.
Algún día os contaré los mil métodos psicológicos que he ido utilizando durante mi existencia para enfrentarme a las guardias sin dolor. De hecho algún día escribiré algún libro que se podría titular algo así como Guardias hospitalarias, un camino hacia alguna parte.
Y una de las cosas que tiene el inicio del curso es el comienzo de las guarderías.
A pesar de unos cuantos años intentando convencer a los padres del mal de las guarderías, no lo he conseguido. Conozco padres que están dispuestos a tratar a su hijo lactante durante meses con dosis moderadas de corticoides inhalados, singulair, varios ciclos de corticoides orales; pero que no son capaces de sacar a su hijo de la guardería o de dejar de fumar. (Lo de dejar de fumar no viene ahora a cuento, pero ahí queda, por si hay más personas de esas que hacen propósitos al comienzo del curso...)
Y todos los años la misma historia. Aunque en general "todo el mundo es bueno", siempre aparece el padre desquiciado que te acusa de tu incapacidad para curar a su hijo del séptimo catarro. Y cuanto dejas entrever que tal vez si no llevara al niño a la guardería no se pondría enfermo con tanta frecuencia te miran con cara de desprecio, con un gesto que te acusa como pediatra incompetente, inútil y charlatán.
Lo digo porque ya ha empezado la temporada. Y ya he visto cómo los padres no se fían de que el origen de los males procede de la guardería. Aunque reconozco que yo también me sorprendo todos los años, y es que apenas han pasado dos días y ya algunos han cogido el maldito catarro.
Y es que estos virus, nuevos o viejos, siempre andan dando bastante guerra a los niños, a sus padres, y a los pediatras.
Aunque hoy un padre me ha explicado que no es la guardería, sino que su hijo suda mucho, y claro: ha cogido frío...
viernes, septiembre 04, 2009
Gripe A: Ante todo mucha calma

Copio textualmente de la página web http://gripeycalma.wordpress.com/ algo con lo que estoy completamente de acuerdo.
Durante los últimos meses los profesionales sanitarios que mantenemos blogs hemos reflejado en ellos la inquietud que vive nuestra sociedad con la denominada pandemia de gripe A. Los médicos venimos constatando en las últimas semanas una afluencia importante de pacientes a las consultas demandando información. También hemos visto cómo algunos documentos y entradas de nuestros blogs salían del circuito sanitario habitual y se difundían por Internet. Esos dos hechos nos han llevado a un grupo de profesionales sanitarios, cuyo único denominador común es escribir en blogs o bitácoras, a redactar la toma de posición que a continuación se puede leer:
¿Qué es la gripe A/H1N1?
La gripe A es una enfermedad que cursa de forma leve en la gran mayoría de las personas. Está producida por el virus influenza A/H1N1 del mismo género que el virus de la gripe común. Puede producir fiebre y síntomas como dolor de cabeza y muscular, malestar general, congestión nasal, tos y a veces síntomas digestivos (nauseas, diarrea).
La gripe A tiene los mismos síntomas que la de todos los años.
¿Cómo se contagia?
Como la gripe común, se contagia muy fácilmente porque se transmite a través del aire por medio de pequeñas gotitas que emitimos al hablar, toser o estornudar. Cuando hablamos de “pandemia” queremos decir que hay muchas personas afectadas, en muchos países diferentes. Eso se debe a que se trata de un nuevo virus A, y es más fácil el contagio.
Pero que sea muy contagiosa no quiere decir que sea más grave.
¿Cómo se diagnostica?
Existe una prueba diagnóstica rápida para distinguir tipos de gripe. Pero para el diagnóstico de la gripe A tienen poca sensibilidad (aproximadamente un 35%). Eso quiere decir que de 100 personas con gripe A sólo detectaremos a unas 35 (test positivo). La mayoría (65) darán un resultado negativo para gripe A. Es decir, que aunque se tenga un test negativo, si se tienen síntomas gripales la causa puede ser la gripe A.
Y lo que es más importante: las recomendaciones para cuidarse serán las mismas, independientemente del tipo de gripe. Por esta razón, no es útil hacer una prueba diagnóstica en una gripe leve o moderada.
¿Cómo puede evolucionar la gripe A?
Con los datos disponibles de los miles de casos detectados en todo el mundo hasta la fecha, se puede afirmar que la inmensa mayoría de las personas pasan esta gripe con síntomas leves o moderados. Se debe mantener una especial vigilancia de la evolución de los síntomas en personas con enfermedades crónicas descompensadas, niños menores de seis meses y en pacientes de riesgo más elevado (inmunodeprimidos).
¿Cómo podemos actuar para prevenir el contagio?
Las recomendaciones básicas son dos:
1. El lavado de manos frecuente (por ejemplo, lavarse las manos 10 veces al día ha demostrado disminuir a la mitad el riesgo de contagio).
2. La higiene respiratoria (toser o estornudar sobre un pañuelo de papel desechable y lavarse las manos a continuación, toser o estornudar sobre el brazo si no se dispone de pañuelo para evitar el contacto con la mano, evitar el contacto cercano o íntimo cuando los síntomas de la enfermedad son evidentes).
No está claro si el uso de mascarillas evita la propagación de la epidemia. Solo se recomienda usarlas a las personas enfermas mientras están en contacto con otras personas y a sus cuidadores. Igualmente no se ha aclarado si el uso de fármacos como oseltamivir (Tamiflu®) o zanamivir (Relenza®) puede prevenir el contagio. Existen algunos estudios en instituciones cerradas y contactos familiares con beneficios muy pequeños. Teniendo en cuenta que se trata de una gripe leve y que estos fármacos tienen efectos secundarios, en general, no se recomienda su uso.
La vacuna contra la gripe común no funciona para la gripe A. Aún no se ha terminado de desarrollar una vacuna para la nueva gripe con totales garantías de seguridad y efectividad. La situación actual, en relación con el número de personas afectadas y el número de muertes, no justifica una alarma social.
¿Qué hacer si aparecen síntomas?
Los síntomas son los mismos que los de la gripe de todos los años. La gripe, como dice la sabiduría popular, “dura siete días con tratamiento y una semana sin él”.
Deben solicitar atención médica aquellas personas que tengan molestias graves: dificultad al respirar, dolor importante en el pecho, alteraciones de la conciencia (sensación de aturdimiento o desmayo), un empeoramiento repentino o un empeoramiento pasados 7 días del inicio de los síntomas. En el caso de los niños, la edad inferior a 6 meses, la respiración acelerada o la fiebre que dura más de tres días ( 72 horas) hace recomendable evaluación médica.
Pero probablemente la mayor parte de las personas tendrán síntomas leves y acudir al médico no aportará ningún beneficio. Todo lo contrario: la saturación de los centros de salud y hospitales puede dificultar una correcta atención a enfermos graves por la gripe o por otros problemas de salud.
Por ello, las personas sanas que presenten un cuadro gripal sin ningún dato de complicaciones pueden realizar un autocuidado con garantías en sus domicilios con las medidas habituales: buena hidratación, buena alimentación y buena higiene.
Si uno está enfermo, los cinco primeros días conviene no acudir a lugares muy llenos de gente para evitar contagiar a otras personas. Y recordar las medidas recomendadas: no “toserle” a nadie, estornudar en la manga o en un pañuelo de un solo uso y lavarse las manos varias veces al día.
Si aparecen síntomas, ¿es necesario tomar algún tratamiento?
Aunque la fiebre no es peligrosa en sí misma, los antitérmicos como el paracetamol o ibuprofeno pueden ser útiles para aliviar el malestar que produce. Los medicamentos antivirales han demostrado muy poca eficacia en las infecciones por virus gripales comunes, disminuyendo menos de un día la duración de los síntomas. Respecto a esta gripe no hay estudios que demuestren su eficacia.
Por estas razones, su uso deberá ser restringido a los pacientes que sufran complicaciones o aquellos con alto riesgo de sufrirlas. En un paciente sano, los riesgos por los efectos adversos del fármaco pueden superar a sus beneficios.
¿Qué es la gripe A/H1N1?
La gripe A es una enfermedad que cursa de forma leve en la gran mayoría de las personas. Está producida por el virus influenza A/H1N1 del mismo género que el virus de la gripe común. Puede producir fiebre y síntomas como dolor de cabeza y muscular, malestar general, congestión nasal, tos y a veces síntomas digestivos (nauseas, diarrea).
La gripe A tiene los mismos síntomas que la de todos los años.
¿Cómo se contagia?
Como la gripe común, se contagia muy fácilmente porque se transmite a través del aire por medio de pequeñas gotitas que emitimos al hablar, toser o estornudar. Cuando hablamos de “pandemia” queremos decir que hay muchas personas afectadas, en muchos países diferentes. Eso se debe a que se trata de un nuevo virus A, y es más fácil el contagio.
Pero que sea muy contagiosa no quiere decir que sea más grave.
¿Cómo se diagnostica?
Existe una prueba diagnóstica rápida para distinguir tipos de gripe. Pero para el diagnóstico de la gripe A tienen poca sensibilidad (aproximadamente un 35%). Eso quiere decir que de 100 personas con gripe A sólo detectaremos a unas 35 (test positivo). La mayoría (65) darán un resultado negativo para gripe A. Es decir, que aunque se tenga un test negativo, si se tienen síntomas gripales la causa puede ser la gripe A.
Y lo que es más importante: las recomendaciones para cuidarse serán las mismas, independientemente del tipo de gripe. Por esta razón, no es útil hacer una prueba diagnóstica en una gripe leve o moderada.
¿Cómo puede evolucionar la gripe A?
Con los datos disponibles de los miles de casos detectados en todo el mundo hasta la fecha, se puede afirmar que la inmensa mayoría de las personas pasan esta gripe con síntomas leves o moderados. Se debe mantener una especial vigilancia de la evolución de los síntomas en personas con enfermedades crónicas descompensadas, niños menores de seis meses y en pacientes de riesgo más elevado (inmunodeprimidos).
¿Cómo podemos actuar para prevenir el contagio?
Las recomendaciones básicas son dos:
1. El lavado de manos frecuente (por ejemplo, lavarse las manos 10 veces al día ha demostrado disminuir a la mitad el riesgo de contagio).
2. La higiene respiratoria (toser o estornudar sobre un pañuelo de papel desechable y lavarse las manos a continuación, toser o estornudar sobre el brazo si no se dispone de pañuelo para evitar el contacto con la mano, evitar el contacto cercano o íntimo cuando los síntomas de la enfermedad son evidentes).
No está claro si el uso de mascarillas evita la propagación de la epidemia. Solo se recomienda usarlas a las personas enfermas mientras están en contacto con otras personas y a sus cuidadores. Igualmente no se ha aclarado si el uso de fármacos como oseltamivir (Tamiflu®) o zanamivir (Relenza®) puede prevenir el contagio. Existen algunos estudios en instituciones cerradas y contactos familiares con beneficios muy pequeños. Teniendo en cuenta que se trata de una gripe leve y que estos fármacos tienen efectos secundarios, en general, no se recomienda su uso.
La vacuna contra la gripe común no funciona para la gripe A. Aún no se ha terminado de desarrollar una vacuna para la nueva gripe con totales garantías de seguridad y efectividad. La situación actual, en relación con el número de personas afectadas y el número de muertes, no justifica una alarma social.
¿Qué hacer si aparecen síntomas?
Los síntomas son los mismos que los de la gripe de todos los años. La gripe, como dice la sabiduría popular, “dura siete días con tratamiento y una semana sin él”.
Deben solicitar atención médica aquellas personas que tengan molestias graves: dificultad al respirar, dolor importante en el pecho, alteraciones de la conciencia (sensación de aturdimiento o desmayo), un empeoramiento repentino o un empeoramiento pasados 7 días del inicio de los síntomas. En el caso de los niños, la edad inferior a 6 meses, la respiración acelerada o la fiebre que dura más de tres días ( 72 horas) hace recomendable evaluación médica.
Pero probablemente la mayor parte de las personas tendrán síntomas leves y acudir al médico no aportará ningún beneficio. Todo lo contrario: la saturación de los centros de salud y hospitales puede dificultar una correcta atención a enfermos graves por la gripe o por otros problemas de salud.
Por ello, las personas sanas que presenten un cuadro gripal sin ningún dato de complicaciones pueden realizar un autocuidado con garantías en sus domicilios con las medidas habituales: buena hidratación, buena alimentación y buena higiene.
Si uno está enfermo, los cinco primeros días conviene no acudir a lugares muy llenos de gente para evitar contagiar a otras personas. Y recordar las medidas recomendadas: no “toserle” a nadie, estornudar en la manga o en un pañuelo de un solo uso y lavarse las manos varias veces al día.
Si aparecen síntomas, ¿es necesario tomar algún tratamiento?
Aunque la fiebre no es peligrosa en sí misma, los antitérmicos como el paracetamol o ibuprofeno pueden ser útiles para aliviar el malestar que produce. Los medicamentos antivirales han demostrado muy poca eficacia en las infecciones por virus gripales comunes, disminuyendo menos de un día la duración de los síntomas. Respecto a esta gripe no hay estudios que demuestren su eficacia.
Por estas razones, su uso deberá ser restringido a los pacientes que sufran complicaciones o aquellos con alto riesgo de sufrirlas. En un paciente sano, los riesgos por los efectos adversos del fármaco pueden superar a sus beneficios.
¿Y en el caso de embarazo?
Siempre se ha sabido que el embarazo supone un pequeño incremento del riesgo para las complicaciones de la gripe (cualquier tipo de gripe). En caso de fiebre o síntomas de gripe, es recomendable consultar con un profesional sanitario. De todas formas el riesgo sigue siendo bajo y la gran mayoría de los embarazos transcurrirán de forma saludable.
Conclusión
Durante la pandemia de gripe A seguirá habiendo infartos de miocardio, apendicitis, insuficiencia cardiaca, diabetes, crisis de asma, enfermedades psiquiátricas, fracturas de cadera, accidentes y muchas otros problemas de salud que requieren atención de los profesionales de la salud.
El comportamiento sereno, paciente y tranquilo de los pacientes, los medios de comunicación, los profesionales sanitarios, los dirigentes políticos y los cargos con responsabilidad en planificación y gestión del Sistema Nacional de Salud son esenciales para que funcionen bien los servicios sanitarios y estos puedan dedicarse a los enfermos que lo necesiten.
Conclusión
Durante la pandemia de gripe A seguirá habiendo infartos de miocardio, apendicitis, insuficiencia cardiaca, diabetes, crisis de asma, enfermedades psiquiátricas, fracturas de cadera, accidentes y muchas otros problemas de salud que requieren atención de los profesionales de la salud.
El comportamiento sereno, paciente y tranquilo de los pacientes, los medios de comunicación, los profesionales sanitarios, los dirigentes políticos y los cargos con responsabilidad en planificación y gestión del Sistema Nacional de Salud son esenciales para que funcionen bien los servicios sanitarios y estos puedan dedicarse a los enfermos que lo necesiten.
Texto resumido en castellano, catalán y gallego
Texto en castellano, catalán e inglés
Información para profesionales
Información para público en general
Texto en castellano, catalán e inglés
Información para profesionales
Información para público en general
Listado de blogs participantes
Amantea: http://amantea.blogia.com/
ATensión Primaria: http://atensionprimaria.wordpress.com/
Bloc d´un Metge de Familia: http://metgedefamilia.blogspot.com/
Blog de los farmacéuticos rurales: http://www.farmaceuticosrurales.blogspot.com/
Crónicas de Mil en Uno: http://milenuno.blogspot.com/
Docencia en Plasencia: http://docenciaenplasencia.blogspot.com/
El blog de saname: http://elblogdesaname.blogspot.com
El consultorio : http://ccbaxter.wordpress.com/
El cuaderno de Epidauro: http://elcuadernodepidauro.blogspot.com/
El Gerente de Mediado: http://gerentedemediado.blogspot.com/
El Supositorio: http://vicentebaos.blogspot.com/
Equipo CESCA: www.equipocesca.org
El GIPI http://www.infodoctor.org/gipi/
Humana: http://medicablogs.diariomedico.com/humana/
Inquietudes en Primaria: http://medicablogs.diariomedico.com/inquietudesap/
JMF: vocación y realidad. http://medicablogs.diariomedico.com/medicosjovenes/
Medicina y Melodía: http://medymel.blogspot.com/
Médico Crítico: http://medicocritico.blogspot.com
Mi Pediatra: http://mipediatra.tk
Mi Pediatra 2.0: http://jomurgar.wordpress.com/
Miles de piedras pequeñas: http://megasalva.blogspot.com/
Museo de la ciencia: http://museodelaciencia.blogspot.com
Mondo Medico: http://mondomedico.wordpress.com/
Nemo Contra: http://nemocontra.blogspot.com/
Pediatra de cabecera: http://pediatradecabecera.com/
Pediatría basada en pruebas: http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/
Pella de Gofio del Dr Bonis : http://pelladegofio.blogspot.com/
Pharmacoserías: http://pharmacoserias.blogspot.com/
Polimedicado: http://polimedicado.blogspot.com/
Primum non nocere: http://rafabravo.wordpress.com/
Quid pro quo: http://borinot-mseguid.blogspot.com/
rqgb’s point of view: http://rqgb.wordpress.com/
Salud Comunitaria: https://saludcomunitaria.wordpress.com/
Salud con cosas: http://saludconcosas.blogspot.com/
Saludyotrascosasdecomer: http://saludyotrascosasdecomer.blogspot.com/
Saludyotrascosasdevivir: www.proyectonets.org
Sinestesia Digital: http://sinestesiadigital.blogspot.com
martes, julio 28, 2009
No será gripe A, ¿verdad?
El otro día vi a un niño de unos 20 meses, que era traído a urgencias porque tenía fiebre y vómitos.
Tras la anamnesis y exploración cuidadosas no detecté ningún signo ni síntoma sugerente de gravedad, por lo que le di el alta.
Pero al darle el alta me quedé perplejo cuando la madre me preguntó: no será gripe A, ¿verdad?
A lo que respondí: con fiebre y vómitos me preocupa que pueda tratarse de una meningitis bacteriana. Pero ahora mismo no parece.
Si es o no es una gripe A: no lo sé; pero francamente me importa bastante menos.
Tras la anamnesis y exploración cuidadosas no detecté ningún signo ni síntoma sugerente de gravedad, por lo que le di el alta.
Pero al darle el alta me quedé perplejo cuando la madre me preguntó: no será gripe A, ¿verdad?
A lo que respondí: con fiebre y vómitos me preocupa que pueda tratarse de una meningitis bacteriana. Pero ahora mismo no parece.
Si es o no es una gripe A: no lo sé; pero francamente me importa bastante menos.
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